Voy a empezar como ese principio de la famosísima película Memorias de Africa, Yo tenía un ventilador y que me hacía el verano más llevadero....
Pero la historia se torna igual de trágica que la novela de Dinesen y ayer mi ventilador murió y mi calor era horrible, mas que nada porque el cielo de Madrid estaba nublado y se incubaba una tormenta veraniega de esas que cuando escampa es como si te hubiesen quitado los problemas de encima y que lo mejor de todo, es que descargó y el ambiente se apaciguó....
De todas formas mi calor era tan insoportable que hasta me dolían los poros de tanto sudar, ya ni siquiera el Agua Termal de Avene que es mi mas fiel compañera me ayudaba a soportar la situación, de repente me puse a soñar despierta y pensé que estaba en una isla paradisiaca con el clasico negro que me abanicase, con esto no quiero decir nada racista ni políticamente incorrecto, solo una expresión demodé pero maravillosa....
Al ver que el panorama era insostenible me decidí a mendigar ventiladores y no me fue posible hasta que esta mañana el portero y salvador del edificio donde vivo, destornillador en mano empezó a hacer la vez de cirujano de ventiladores, lo cual le agradezco infinitamente porque gracias a el, me da el aire y puedo jugar a tener la melena al viento como cualquier diva de las películas de la Edad de Oro del cine y cantar a pleno pulmón delante de el..... la situación es asquerosamente cinematográfica y la hemos visto en repetidas ocasiones pero no puedo evitarlo y me apasiona....
Mi salvación aunque fue bastante efímera fue darme una ducha helada típica de la Orden Franciscana que me aclaró las ideas, me despejó la ira que tenía por estar pasando esta situación y lo mejor es que a mi salida ni me sequé y dejé que la alta temperatura me hiciese de toalla y me secase, así mi cuerpo desnudo al menos estuviese en libertad de movimiento y no preso de un calor asfixiante...
En todo este calvario que ya Ray Bradbury bautizó y retrato en su famoso Farenheit 451 me desvelé igual que su protagonista y en vez de quemar libros me refugié en ellos y en uno en concreto "Diario de Martin Lobo" del que tuve la suerte de asistir a su puesta de largo, dígase también presentación y que me salvó y enganchó durante toda la noche acompañándome viendo ese amanecer madrileño que también te hace escuchar una banda sonora ornitológica deliciosa, la temática del libro narra las aventuras y desventuras de un homosexual y en propias palabras del autor, el Bridget Jones gay.... desde aquí doy las gracias a Martin, que habiéndome dedicado el libro, yo le dediqué toda una noche!!!
loca adorable!!!!!
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